Get Adobe Flash player

Todo en venta

Share

 

Vivimos tiempos complicados. Vivimos tiempos donde en nombre de la crisis todo vale, o eso se respira en la calle. Ya no sólo los ayuntamientos toman rocambolescas medidas para recaudar dinero, también algunas empresas como “METRO” venden el nombre de estaciones con tanta solera como “SOL”. Así es, desde hace unos días los usuarios de metro de Madrid que pasan por esta estación tienen que soportar el contemplar cómo su nombre ha mutado a “Vodafone Sol”; es increíble pero realidad.

Tras forrarse y dar un pésimo servicio ahora toca hacer el ridículo de ésta forma, y tras haber firmado un acuerdo con la, no tan popular, empresa de telefonía móvil durante los próximos tres años tendremos que aguantar que una estación que lleva casi un siglo comunicando el centro de Madrid ahora mude su nombre para llenar los bolsillos de unos señores que viven a cuerpo de rey a base de dinero público, a pesar de ser privada, de cobrar un precio abusivo por su uso y de expoliar a sus trabajadores, que ya han estado varias veces en huelga.

Me da vergüenza que los organismos oficiales no tomen cartas en un circo como éste siendo al fin y al cabo “METRO” una parte importante de la empresa de transportes y recibiendo ésta un buen pico por parte de la Empresa Municipal de Transporte.

Esta empresa sólo sabe ganar dinero, subir los billetes y no cuidar nada sus instalaciones. En muchas estaciones ya ni tan siquiera se puede encontrar personal, salvo el pobre vigilante de seguridad que, a pesar de no pertenecer a la empresa ya que este servicio es exteriormente contratado “METRO”, se come todos los marrones del mundo cuando alguien no puede sacar un billete o simplemente renovar su abono.

Espero que esta nueva moda de vender los recuerdos que llevan 100 años flotando no llegue a otras ciudades y que no haya empresarios tan sinvergüenzas y descerebrados como los de “METRO” ni gobernantes tan payasos como los madrileños, que no tienen lo que tienen que tener para poner los puntos sobre las íes a quien vive del dinero de todos los madrileños. Eso sí, a cambio han colocado cuatro sillas y unos cutre-ordenadores desde donde los usuarios del suburbano pueden conectarse a internet, simplemente patético.

Aunque se empeñen en decirlo la crisis no justifica todo y mucho menos cosas tan rocambolescas como éstas, pero en fin, por desgracia y con estos robapiedras gobernándonos me temo que esto es sólo el principio de las ridiculeces que tendremos que aguantar.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar