Get Adobe Flash player

La Diada

Share

Muerto Franco, los herederos del Régimen bailaron al son de los traidores y los cantos de sirena de los políticos europeos. El Rey debió de dar un golpe de timón, sí, el Rey, que juró Los

Principios del Movimiento Nacional y sobre el que descansaban entonces las últimas decisiones en tan pesados menesteres.
¡Cuántas reflexiones sobre tantos y tantos temas que me preocupan tengo pendientes de trasladar al papel! ¡Cuántos pensamientos que bullen en mi cabeza se quedan en el tintero por falta de tiempo para transcribirlos! ¡Cuántas ideas dejo oír sólo en mis discursos y charlas y se pierden sin remedio!

Eso se va a acabar, desde ahora voy a utilizar esta columna que me ceden desde la dirección de “VERBO y ACCION” para que conozcáis mi humilde opinión sobre esos asuntos que me preocupan, y creo que también preocupan a los buenos ciudadanos de este país, antes llamado ESPAÑA, y que por tan obvia a veces para mi razón, dejo de expresar en negro sobre blanco; problemas en general, problemas masivos, problemas e inquietudes al cabo de la calle, problemas al fin y al cabo que creo que mis compatriotas sufren como yo, en silencio y que a través de estas líneas quiero tener la valentía de reflejar, sobre todo, para que el lector que se identifique con lo escrito, reconozca su opinión en la mía y se dé cuenta que no está solo en el proceloso océano de la duda…y de la lucha…

Se acabó… Este es mi primer artículo y no será el único en estas páginas.

En esta ocasión os voy a hablar sobre la DIADA de CATALUNYA, ese nefasto acto que se celebró el pasado once de septiembre y cuya “masiva” asistencia los políticos catalanes catalanistas no cejan de blandir contra el débil gobierno de la Nación para con ello, exultantes, proclamar que el Pueblo Catalán está con ellos y que, mal que les pese a los partidos centraloides, Catalunya ha sido y será una Nació, sin más… El ínclito Artur Mas estuvo con ellos “en espíritu” y dejó bien claro que, desde las instituciones oficiales catalanas (y oficiosas, Barça incluido –club de mis amores-) se apoya con firmeza el “acto popular” puesto que, según ellos mismos, dicho clamor refleja la inquietud de los catalanes hacia este proyecto de “nueva nación dentro de Europa” que debe comenzar con la independencia fiscal tantas veces demandada a los (des)gobiernos de Madrid, puesto que ésta independencia fiscal no es sino el primer paso para conseguir las estructuras nacionales que Catalunya necesita para instaurarse como “nació”. Usan la ambigüedad del “sí pero no” para hacer creer a los débiles de espíritu que esta fiscalidad a la catalana no es más que “el dinero catalán se queda en Cataluña”. Pero no es así, y así se le escapa a algún figurín de la política el argumento contrario a poco que le pregunte un periodista catalanista…”El dinero catalán para Cataluña”…y lo dicen como si nada.

El problema catalán, y el vasco, y el gallego nacen juntitos de la mano, en parto triple malparido de la nefasta Constitución que nos “dimos” los españoles allá por los SETENTA y que se estudia en Derecho y en las oposiciones a funcionario como el que debe leerse “La Regenta” para elaborar un comentario de texto… sin reflexión.
Maldita Constitución esta que desde el día en que se aprobó NO hace a TODOS LOS ESPAÑOLES iguales ante la Ley, pues da “dos vías” (dos artículos distintos, no recuerdo de memoria cuales… ¿algún cientotreintayalgo?) para que las autonomías “históricas” y las provincias y regiones que “no lo son” adquieran su carta estatutaria de modo distinto. ¡Qué triste! ¡Una constitución que nos damos como primera papilla democrática y que comete tan craso error! Y de aquellos polvos vienen estos lodos… Como si un señor de Guadalajara, castellano viejo él, fuera un mindundi, un cualquiera, comparado con un hidalgo vizcaíno, o un catalán de pura cepa. ¡Como si un valenciano o un extremeño, muy señores ellos, no fueran más que los limpiabotas del “noble galego” que tuvo antaño todo un reino! ¿Y qué fueron sino Castilla, o Valencia, sino “Reynos de las Españas”? Pues tal fue la ceguera de aquellos “políticos transicionistas” que consideraron como “moderados” a los nacionalismos vasco, catalán y gallego y les dieron carta de recomendación… les dieron título nobiliario ante el resto de la España que quedaba, así, como un sin papeles cualquiera, compuesta y SIN DEMOCRACIA…

¡Y SE LLAMAN PADRES DE LA PATRIA!... semejantes traidores, con el Rey por padrino, aquellos que perpetraron tal crimen contra la Unidad de la Nación.

Traidores a la Patria y vendidos al Poder. Algunos analistas muy sesudos ellos, dicen que poco se pudo hacer, que había que darle paso a las inquietudes nacionalistas dentro de la Constitución para que se encauzasen por los caminos de la democracia. ¡Leche! ¡Pero qué mal salió el experimento! GRAPO, ETA, ERPGC, TERRA LLIURE… ¿Qué pasa? ¿Que eran democráticos y no lo sabíamos? ¿Que mataban por la democracia? ¿Seguro que CiU, PNV y BNGA no han sacado ningún rédito político en treinta años de constitución de sus “moderadas” posturas nacionalistas?

Siempre he criticado la falta de cintura de S.M. El Rey en momentos como aquellos de la transición… hubiera sido tan fácil… o no… Pero yo tenía una idea ya, que como valencianista, anhelaba de un Borbón, heredero de Felipe V, y era bien sencilla.

SIEMPRE me he preguntado por qué el Rey no aprovechó la circunstancia de proclamar una Constitución Española, tras la muerte del General Franco, donde se empezase con tabla rasa.
Muerto Franco, los herederos del Régimen bailaron al son de los traidores y los cantos de sirena de los políticos europeos. El Rey debió de dar un golpe de timón, sí, el Rey, que juró Los

Principios del Movimiento Nacional y sobre el que descansaban entonces las últimas decisiones en tan pesados menesteres.
SIEMPRE he pensado… ¿Qué hubiera sido de ESPAÑA si el Rey, al acceder al trono muerto el Caudillo, hubiese derogado EL DECRETO DE NUEVA PLANTA? ¿Qué hubiera sido de los “nacionalismos históricos” si S.M., de un plumazo, en las jornadas previas a las sesiones de las Cortes Constituyentes, devuelve a los antiguos reinos, en fin, a TODA ESPAÑA, aquellos fueros que derogó su retatarabuelo? ¿Cómo se lo hubieran tomado “los nacionalismos históricos” que, de golpe, dejan de ser nacionalismos e históricos? ¿Tendrían hoy por hoy las competencias concedidas que, desmembradoras, nos hacen desiguales a los ciudadanos, y nos dan o quitan derechos según en que lugar de España residamos?
No soy dado a la política ficción ni a imaginar “como sería si…”, pero creo que los hechos hablan por sí mismos y también creo firmemente que, de haber sido como propongo, no habría hoy sorbiendo la savia de España unos nacionalismos centrífugos que viven de nuestra debilidad como nación y se reafirman en nuestra estulticia.

En fin, poco podemos hacer ya, o eso creemos los españolitos de a pie; o mucho, todo depende del empeño que pongamos en ello. Todo depende de quien DEJEMOS que nos gobierne, cada cuatro añitos, prometiendo cambiarlo todo, sin cambiar nunca nada… y así nos va, como en el mito de la caverna, sólo que las sombras que vemos pasar son lo poco que queda de la ESPAÑA que tras nuestros usos políticos nos viene quedando… y así, engañados, vivimos y pensamos… como quieren que vivamos y pensemos. ¡VIVA LA DEMOCRACIA! Y acabo como mi admirado Forges diciéndolo todo con una sola palabra, sólo que sin su arte: ¡PAIS!

Comentarios   

 
0 #1 polette 16-05-2013 19:24
Lo primero que hizo el traidor del rey con Arias Navarro, fue entregar el Sahara Español a su amigo el Mohamed de Marruecos, y, meter a muchos militares a prisión, después lo demás ya escrito.
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar